En el otoño de 1966, el director del Archivo Histórico de la Provincia, Roberto Zavalía Matienzo, junto con el profesor Rodolfo Cerviño, convocaron a un grupo de historiadores en el antiguo local de 24 de Septiembre al 800. La invitación estaba dirigida a investigadores de la historia regional y nacional radicados en la provincia, con el propósito de intercambiar ideas y organizar la Junta de Estudios Históricos de Tucumán.

Así nació la Junta y, un mes más tarde, se aprobaron sus estatutos. Roberto Zavalía Matienzo asumió la presidencia; Rodolfo Cerviño, la vicepresidencia; y Ventura Murga, la secretaría. Los miembros fundadores fueron 15: Roberto Zavalía Matienzo, Rodolfo Cerviño, Orlando Lázaro y su esposa Natividad Medina, Carlos Reyes Gajardo, Pedro José González, Manuel García Soriano, Hilda Zerda de Cainzo, Ernesto Muñoz Moraleda y su esposa Stella Molina, Víctor Eduardo Molina, Antonio Serrano, Teodoro Ricardo Ricci, Ramón Leoni Pinto y Carlos Páez de la Torre (h).

Desde su creación, la Junta se propuso estudiar con rigor académico y difundir la historia de Tucumán y del Noroeste Argentino. Esa tarea era entonces -y continúa siendo hoy- de fundamental importancia, ya que en esta región se asentaron los cimientos de lo que actualmente es la Argentina y tuvieron lugar acontecimientos históricos trascendentales que contribuyeron a su construcción como nación.

A lo largo de todos estos años, la Junta ha desarrollado una intensa labor, traducida en publicaciones, conferencias, cursos y múltiples actividades, entre ellas el asesoramiento especializado a instituciones públicas en temas históricos.

En 1968 apareció el primer número de la Revista de la Junta de Estudios Históricos de Tucumán, dirigida por Ventura Murga. No había persona más adecuada para esa tarea: además de reunir pacientemente los trabajos, realizaba la minuciosa corrección de las llamadas “pruebas de galera”. Hoy la revista suma 18 números, aunque podrían haber sido muchos más. La escasez de recursos y las dificultades económicas crónicas de la institución limitaron su continuidad. Junto con la Revista, también se publicaron ediciones especiales, entre ellas: “Ramón Leoni Pinto. In memoriam”; “Cuatro Bicentenarios”; “Domingo F. Sarmiento. Su Bicentenario”; “Juan B. Alberdi. Su Bicentenario”; “Belgrano, la Patria al Norte”; y “Tiempo de Unitarios y Federales”. A ello se suman numerosas “Crónicas Históricas” -digitales e ilustradas, disponibles en la Academia Nacional de la Historia- y diversos catálogos de publicaciones.

Muchos historiadores notables dejaron su huella en la Junta y casi todos integraron la Comisión Directiva. Entre ellos se destacó especialmente Ernesto Muñoz Moraleda. Es justo señalar que, a partir de 1993, la revitalización de la Revista se debió en gran medida a su gestión, ya que logró poner fin a un paréntesis de casi 20 años: entre 1968 y 1974 solo se habían publicado cuatro números, de manera irregular.

Por su parte, Teresa Piossek Prebisch desempeñó una extensa y valiosa labor. Hizo posible el dictado de 20 cursos sobre temas de especialidad y, bajo su presidencia, impulsó un movimiento que implicó una serie de acciones en defensa del patrimonio, que incluyó, entre otras iniciativas, la marcha “Tucumán no se vende”. A ello se sumaron numerosas publicaciones.

OTROS MIEMBROS. Sentados: Justino Posse, Alberto Nicolini, Marta Silva, Teresa Piossek Prebisch, Beatriz Robledo, Elena Perilli de Colombres Garmendia. De pie: Sara Amenta, Sara Peña de Bascary y Olga Paterlini.

También merecen especial reconocimiento la arquitecta Marta Beatriz Silva, tesorera ejemplar que llevó adelante con dedicación y esmero la ardua tarea administrativa, y Sara Peña de Bascary, quien asumió múltiples funciones, destacándose particularmente en el manejo de redes sociales y en el diseño y administración de una página especial de Facebook, desde donde se difundió notablemente la actividad de la Junta. Además, fue directora de la Revista, editora y autora de una gran cantidad de publicaciones impresas y digitales.

Solo por mencionar a otros integrantes, cabe nombrar a Alberto Nicolini, Nélida Beatriz Robledo, Justino Terán Molina, Lucía Piossek Prebisch, Celia Terán y Florencio Aceñolaza -fallecidos en años recientes-, además de Olga Paterlini de Koch, Pedro León Cornet, Félix Montilla Zavalía e Irene García de Saltor, junto con nuevos integrantes que continúan actualmente esta obra.

Hoy, bajo la presidencia de la doctora Sara Graciela Amenta, sus miembros permanecen unidos por la fidelidad al objetivo inicial, el amor por la tarea, el tesón y la perseverancia para superar dificultades. Después de todo lo realizado durante estos 60 años, no puede sentirse otra cosa que un sano y legítimo orgullo.

Con motivo de este aniversario, se ha preparado un programa de actos y, los días 24 y 25 de este mes se realizarán las Jornadas de Historia de Tucumán y el NOA (siglos XVII al XX), continuando luego, a lo largo del año, con diversas actividades.